Permitirá crear un verdadero tesauros jurídico que maneje ingentes cantidades de información
Internet ha conseguido que la información escrita se maneje como información oral y la creación de un nuevo lenguaje que genera nuevas personas y estructuras sociales. También ha revolucionado la enseñanza tradicional y la creación de textos, que han dejado de ser la creación de un autor para convertirse en un documento que evoluciona con las aportaciones de los alumnos. Para el mundo del Derecho, esta evolución permite no sólo conocer el derecho aplicable, sino también su evolución, así como crear un verdadero tesauros jurídico que maneje ingentes cantidades de información de forma rápida, segura y amigable. Lo importante no es definir y desarrollar todo lo que es posible, sino saber hacia donde vamos y crear estructuras que puedan adaptarse y crecer con las nuevas realidades. Por Alberto Monche Maristany.
El desarrollo del lenguaje oral supuso a nuestros antepasados la posibilidad de intercambiar mensajes con un elevado contenido de información. El lenguaje cambió al hombre en el modo de concebir su entorno físico, pues le permitió conocerlo por referencias sin necesidad de una experiencia personal y directa; el sexo, pues, le permitió entrar sobre la realidad interna del otro (lo personalizó); la familia, pues, pasó a ser algo más que una camada con sus reproductores; la sociedad, etc. La humanidad fue desarrollando las posibilidades del lenguaje oral durante decenas de miles de años.
El paso de las sociedades de cazadores-recolectores a las sociedades ganaderas densificó los contactos sociales conformando unas tribus itinerantes integradas por un mayor número de personas que compartían la información vital que permitiría su supervivencia como ganaderos. El funcionamiento de una sociedad basada en la ganadería exige la circulación de mucha más información que la basada en la caza y la recolección. El descubrimiento de la agricultura hizo posible el sedentarismo humano y la concentración de mucha población en poco espacio, es decir, dio lugar al nacimiento de la ciudad.
La agricultura y la ciudad exigen –y posibilitan– la circulación de mucha más información que la ganadería trashumante. En las ciudades nacen los primeros signos gráficos de representación, inicialmente limitados –al parecer– al registro de existencias y préstamos. Estos signos fueron evolucionando de forma que su representación pudiese contener mucha más información significativa.
Letras consonantes
Fue un genial fenicio (la simplicidad del invento aboga por un único inventor) quien tuvo la feliz idea representar el lenguaje oral a través de 22 signos que representaban lo que hoy en día denominamos letras consonantes. A partir de este momento, el lenguaje oral pudo fijarse de una forma estable de una forma bastante aproximada. Esta fijación permitió también que el lenguaje pudiese ser utilizado y elaborado bien como sonido significativo, bien como imagen significativa. La escritura permitió pasar el lenguaje (no las ideas abstractas) del cerebro oral al cerebro visual, es decir, no solo oírlo, sino verlo (leerlo).
La escritura cambió el papel de la memoria en la vida del hombre y en la sociedad. Ya no era imprescindible la tradición oral para la supervivencia ni para la vida social. La escritura permitió fijar el conocimiento, la tradición, y posibilitó los intercambios de información con una complejidad y con una precisión antes desconocidos.
De todas maneras, el alfabeto consonante generaba una escritura cuya equivalencia con el lenguaje oral no era suficientemente grande para poder pensar por escrito. Fueron los griegos quienes mejoraron el alfabeto fenicio introduciéndole las letras vocales. Estas pocas letras adicionales posibilitaron la reproducción casi completa de los sonidos significativos del lenguaje oral. Con las vocales y las consonantes, los griegos pudieron crear una escritura silábica que era capaz, por primera vez, de reproducir el pensamiento (la reflexión) y fijarlo de forma visual. Hasta ese momento se podía fijar bastante bien la información pero no el pensamiento y la reflexión.
La fijación visual del pensamiento permitió su tratamiento y reelaboración de forma antes insospechada dando nacimiento al concepto individualizado, separado de la persona que lo concibe, con vida propia. Con el alfabeto silábico nacen el concepto, la individualización y externalización del conocimiento que da lugar a la filosofía, el derecho escrito, la historia escrita, la teología, los libros sagrados, la literatura escrita (tragedia, comedia, drama), la poesía escrita, etc.
Distinción de conocimientos
En estos campos, el lenguaje oral no permitía pasar de un nivel rudimentario pues cada persona debía partir de cero memorizando el conocimiento pasado. Ahora ya no era necesario partir de cero en cada generación sino que se podía partir del conocimiento de otras personas fijado por escrito e ir más allá. La escritura silábica permitió externalizar la acumulación de información. Ya no era necesario tener toda la información en la memoria para trabajar el conocimiento, pues se podía acudir a la información escrita.
Esto supuso establecer la distinción entre unos conocimientos que era preciso memorizar y conocer en todo momento y otros que podían guardarse por escrito para cuando se necesitasen. Hasta ese momento las cosas no funcionaban de esa manera: lo que no recordabas, no lo sabías. Ahora hacía falta saber algunas cosas, y saber donde encontrar, otras. Así nace la escuela, la formación, donde se enseña lo que se debe saber en todo momento y lo que se debe haber sabido. De esta manera nace nuestra cultura occidental. La memoria ya no es un límite absoluto del conocimiento. Ya no es verdad que solo sé aquello que recuerdo.
La amplia alfabetización de la sociedad griega (el que la condena al ostracismo se hiciese por escrito, así lo prueba) hizo posible su expansión por todo el Mediterráneo. El griego, con su escritura silábica, posibilitó la acumulación y transmisión de información con la precisión necesaria para el comercio a grandes distancias temporales y geográficaas (la imprecisión y complejidad de la escritura ideográfica china ha limitado la expansión de la China durante milenios).
La posibilidad de intercambiar información muy precisa posibilitó el funcionamiento de los ejércitos de Filipo de Macedonia y de Alejandro Magno. Sin poder compartir información entre la mayor parte de los participantes en una batalla no es posible establecer una elaborada estrategia de guerra. El ejército moderno nació a partir de la falange macedónica, e incluso todavía hoy, lo más importante de un ejército es la calidad y la cantidad de la información sobre el enemigo, el terreno, etc.
La alfabetización cambió la sociedad, pero también cambió a las personas. El lenguaje escrito es un lenguaje compartido y por lo tanto externo a la persona. El lenguaje escrito es, además, estable y fijo. Cuando hablamos no sólo nos comunicamos mediante sonidos alfabetizables sino que emitimos otros sonidos que completan la información que queremos transmitir, sobre todo de carácter personal; cuando hablamos presencialmente, además de sonidos emitimos información con todo el cuerpo.
Todos sabemos que no es lo mismo comunicarse por carta, que hablar por teléfono o tener una charla mano a mano. Ni las estructuras gramaticales, ni el vocabulario utilizado, son idénticos en cada uno de esos casos. En una trascripción podemos deducir con facilidad cual fue el medio utilizado para la comunicación (como se ve en muchos chistes basados en el equívoco del medio utilizado).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario